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jueves, 9 de marzo de 2017

Maduro piensa que matando los “viejitos” se borra lo feliz que éramos en la cuarta república
El presidente de la República Bolivariana de Venezuela Nicolás Maduro Moro, quiere acabar con los “viejitos”, porque piensa que acabando con ellos, se borra lo feliz que éramos en la cuarta república y no quiere el primer mandatario que estos señores de la tercera y más edad, hablen a sus hijos, nietos y biznietos lo bien que se vivía en aquellos tiempos, de allí que se niegue a otorgarle el bono de alimentación y medicinas a estas personas que dieron parte de sus vidas por este país.
A esta conclusión se llega cuando vemos que no hay atención en los hospitales públicos, donde la falta de medicamentos e insumos médicos es evidente, falla que por cierto también se está agudizando en las Clínicas privadas, porque, simplemente no existen esos productos en el mercado, los laboratorios están prácticamente quebrados y los importados imposible de adquirir.
Veamos esto: una caja de Losartán Potásico que hasta aproximadamente un mes costaba 50 bolívares aumento a 17.500 y viene, según dicen en las farmacias para venderlas a 42 mil, incluso aseguran que puede ser mayor el costo. Si la pensión que cobra una persona de la tercera edad es de cuarenta mil bolívares, no le alcanza para comprar una caja de estas pastillas para la tensión, amen que las personas mayores sufren de otros males, por eso toman diariamente varios medicamentos.

Por eso irremediablemente se morirán, tal como lo quieren los “revolucionarios”, porque pudieran salir a pedir limosnas para completar y adquirir uno o dos medicamentos, pero para la comida ¿cómo se las arreglan?, si esta no solo está ausente de los estantes en mercados y supermercados, sino que cuando la consiguen es súper cara y la miserable pensión que reciben no les alcanza, tampoco pueden ir a hurgan en los basureros, porque a competencia es muy grandes, niños, jóvenes y adultos buscan en esos lugares una migaja de cualquier alimento, para saciar su hambre. 

En la revolución comunista, la principal distribuidora de medicinas del gobierno en este momento está vendiendo medicamentos a precios de dólar paralelo, según lo afirmó el médico y parlamentario José Manuel Olivares y agregó que la empresa Doropharma, de origen portugués, vende medicinas como el captopril (antihipertensivo) en 38.000 bolívares, a pesar de que debería ser un fármaco de muy bajo costo. Así está jugando Nicolás Maduro con la salud del pueblo.
Abuelos, padres e hijos todos unidos para obligar al dictador a entregar el bono de alimentación a los pensionados del Seguro Social, que entregaron gran parte de su vida al trabajo creador y productivo, que en su mayoría pagaron lo establecido en la ley para asegurar que al final de sus vidas tuvieran una pensión digna, que los ayudara a paliar los males naturales de la edad.