lunes, 22 de abril de 2013


Declaraciones de dos Rectoras del CNE
PONEN EN PELIGRO  PAZ DE LOS VENEZOLANOS
        Es ardua la tarea que tenemos que realizar los comentaristas políticos para entender la actitud gubernamental antes los sucesos que hoy vive Venezuela, después de celebrar unas elecciones sobrevenidas y realmente atípica.
Maduro gana unas elecciones cuestionadas. Capriles desconoce ese resultado y pide reconteo de  votos, papeleta por papeleta y cotejada con los cuadernos de votación, con firmas y huellas dactilares, pero igual es proclamado Nicolás presidente por CNE.
La gente indignada sale a protestar, la paz del país se estremece por la rudeza con que fueron reprimidos por el gobierno y grupos afectos al oficialismo. Preocupante lo que pasó en el Parlamento, hieren a un diputado opositor y no dejan que los parlamentarios de la Unidad Democrática tomen la palabra.
El CNE se reúne y después de 9 horas de liberaciones, consultas y acuerdos entre los dos comandos (Chávez y Bolívar) se anuncia al país que se hará una auditoria de los sufragios del 14 de abril. Inteligente decisión, porque con ella todos ganan.
Pero aún sin empezar a contar los votos la titular del Consejo Nacional Electoral de Venezuela, Tibisay Lucena, pidió a los venezolanos no hacerse "falsas expectativas" con la auditoría que la institución aprobó sobre el 100 % de los votos. Lucena señaló que la auditoría aprobada es para demostrar que "la plataforma tecnológica funciona perfectamente y que los resultados son fiel reflejo de la voluntad soberana de los venezolanas y las venezolanos". 
Pongamos atención a esta otra perla, la vicepresidenta del CNE, Sandra Oblitas en compañía de las rectoras Socorro Hernández y Tania Díaz se pronunció en estos términos:
"Esa ampliación de la auditoría se realizará de acuerdo a los protocolos establecidos por el CNE (...) Para el CNE el evento electoral culminó y los resultados son irreversibles". 
Más grave aún, la dama señaló que la auditoría no significa un reconteo de votos. "Aquí dimos unos resultados el 14 de abril que son irreversibles (...) No hubo error en la auditoria, se han hecho falsas expectativas sobre un presunto reconteo", e
indicó que "no hay auditoría que cambie los resultados electorales". 
Con estas declaraciones las rectoras del CNE ponen en peligro la paz de los venezolanos y lo que es más grave, lo están haciendo consciente del daño que pueden causarle a este pueblo noble, que su único delito fue y es, el de no compartir las ideas del Comunismo del Siglo 21, impuesto por Chávez y que estas damas quieren continuar a cualquier precio.
Si los resultados del 14 de abril son irreversibles, por qué admitieron el reconteo de los votos, papeletas por papeletas. ¿Para burlarse una vez más del pueblo?, ¿Buscando que sigan las protestas en las calles y que el gobierno reprima a ciudadanos, buscando una razón para decretar un toque de queda y suspender el proceso de auditoría?
Si tanto miedo le tienen a esta auditoría, se puede pensar en aquella cuña publicitaria de Capriles: “algo bueno está pasando”. Y las rectoras lo saben.
El papa Francisco dijo  que acompaña a Venezuela “con profunda preocupación, con la oración intensa y con la esperanza de que va a buscar y encontrar formas justas y pacíficas para superar las serias dificultades que el país está atravesando”.  Pero pareciera que las directoras del CNE, Tibisay Lucena y Sandra  Oblitas, no solo no se preocupan por esta situación, sino que la incitan con estas lastimosas declaraciones.

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