Un carnaval de inseguridad vive Carúpano.
EL DOMINGO se
reveló contra la VIOLENCIA que desangra a Venezuela
He venido diciendo
en varias oportunidades que el pueblo está bravo y que la patria no está segura
en manos de Nicolás Maduro y lo demostró esta semana Carúpano, un pueblo de
carnaval, de mujeres bellas, de playas paradisiacas, pero que no ha escapado al
acorralamiento que viven los venezolanos a causa de la inseguridad.
La puerta de entrada
a la Península de Paria no solo es víctima del hampa común, también de los cuerpos policiales, la gente no sabe a quién temer más, si a los
malandros o a los policías, sin importar el rango que tengan, incluso, la Guardia Nacional, institución castrense
que antes se respetaba y se le veía como un componente militar que prestaba
servicio, colaboraba con las policías, con tránsito, en las fronteras, eso
desgraciadamente ha cambiado en los
gobiernos de Chávez y Maduro.

Ese fue el motivo
para que un grupo de manifestantes ingresaron a las instalaciones del CICPC, y
la destrozaron, rompieron computadoras, aires acondicionados, papeles, se
llevaron motos, agredieron a funcionarios con piedras e intentaron quemar la
sede, incendiaron
un vehículo del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y
Criminalísticas, algo nunca visto en esta ciudad.
El
mismo domingo fueron puesto a la orden del Ministerio Público, el Jefe de la
Subdelegación comisario Luis Carlos Marcano, y a los detectives José Fernández Cabrera
y Cesar Rondón Alcalá, por presuntamente incurrir en delitos previstos en el
ordenamiento jurídico venezolano.
En
noticias que recogieron diarios,
locales, nacionales e internacionales,
tanto en versión impresa como en
la digital, en las televisoras y la radio, se señaló
que La Guardia Nacional Bolivariana tomó el control en el lugar
donde se generó la protesta desde tempranas horas de este domingo.


El temor que existe
en la ciudad oriental de Venezuela es que no sea esta investigación un saludo a
la bandera, una forma de buscar algo que logre quitar culpas a los policías
involucrados en el horrendo crimen y de alguna manera implicar a los caídos en
cosas delictuosas. Cuidado con lo que hacen, este pueblo de verdad está “arrecho” y no aguantaría una cosa así.